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DATOS DEL MUNICIPIO

ALTITUD: 962 m.
SUPERFICIE: 370.53 km2.
POBLACIÓN: 1.727 habitantes (2007).
Cabeza de partido judicial nº 2 de Albacete.
DENSIDAD: 4.66 habitantes por km2.
COMUNICACIONES: N-322 Albacete/Bailén, comunica la ciudad por carretera con la
Capital de provincia, Albacete. 

HISTORIA
“La Muy Noble y Leal ciudad de Alcaraz” ha tenido un papel muy importante en la historia. Todas las civilizaciones que han existido, han pasado también por esta ciudad, mágica y esplendorosa. Desde el Neolítico, Íberos, Romanos y Visigodos han acompañado a esta ciudad. Pero fueron los Musulmanes los que dejaron mayor legado , desde su nombre “Alcaraz”, que significa lo consagrado o el cerezo, el castillo, en la actualidad en ruinas y que fue el antiguo paso hacia los Reinos de Granada y, sobretodo, el arte de confeccionar una alfombra, que llevan el mismo nombre que la ciudad “Las alfombras de Alcaraz de Nudo Español y que en la actualidad se siguen confeccionando con el mismo mimo y entusiasmo que antaño. El Alcaraz actual se construyó entre los siglos X y XI, en época califal.

Posteriormente se fueron ampliando las murallas en el siglo XIII, en la época almohade. Reformándose el entorno defensivo, un ejemplo de este entorno defensivo se encuentra en la Torre de Gorgojí muy bien conservada.

En 1213, Alfonso VIII, conquistó la ciudad tras diferentes intentos, consiguiendo entrar en la ciudad el 23 de Mayo por la puerta de Granada. Pero no sería hasta 1429 cuando Juan II le concediera el título de ciudad, que teniendo una situación geográfica estratégica, llegó a tener más de 60.00 habitantes. Una ciudad no podía tener ese mismo título a no ser que no tuviera este número de habitantes.

Posteriormente fueron los Reyes Católicos en el año 1475 cuando le concedieron a la Ciudad de Alcaraz el título de “LA muy Noble y Leal”.,dotando este título por posicionarse la población a favor de los Reyes Católicos en su lucha contra el Marqués de Villena.

Pestes y epidemias asolarían la ciudad posteriormente y no sería hasta el s. XVI cuando Alcaraz volvería a recuperarse.

Acompañando a este auge, nacieron en la ciudad personajes ilustres tales como Pedro Simón Abril, gramático y humanista, Bachiller Sabuco y Oliva de Sabuco, ambos filósofos y ella también médica..

Pero el personaje más ilustre de la ciudad fue Andrés de Vandelvira , importante arquitecto del Renacimiento, nacido en 1505 ,y que posteriormente llenó la ciudad de importantes monumentos tales como La Torres del Tardón y La puerta de la Aduana.

Neolítico
Sobre el V milenio a. de c., con la introducción de la cerámica, los primeros intentos para iniciar la agricultura y la domesticación de animales, se ocupan zonas de Alcaraz, Povedilla, Vianos, Salobre, Peñascosa y Villapalacios, en los que se ha localizado asentamientos de esta época.

En estos momentos postpaleolíticos se podrían fechar las pinturas rupestres localizadas en Alcaraz, aunque hace más de 12.000 años que el hombre ya pintaba sobre las rocas de algunas cuevas paleolíticas, iniciando así lo que sería el Arte Rupestre Paleolítico y que en la península tiene su máximo esplendor en las Cuevas de Altamira. Del Arte Rupestre Levantino, naturalista, encontramos espléndidos abrigos en la zona de Alcaraz, y en concreto en el término municipal de Masegoso.

Como término de la evolución artística en la Prehistoria, llegamos al Arte Esquemático, manifestación artística bastante paralela cronológicamente al arte
levantino pero que perdura más en el tiempo y del cuál tenemos una muestra en Alcaraz y concretamente en un abrigo de la zona denominada Los Batanes.

Las representaciones de estas pinturas tienen un fuerte arraigo religioso, sobre todo por la representación de ídolos. En general se observa un conjunto de ramiformes como figuras de barra vertical central con varios apéndices a los lados, alguna forma humana de diferentes tipos y la representación de una figura solar que le da al conjunto una fuerte idea religiosa de culto al sol.

A partir del II milenio a. de c., con el inicio de la Edad del Bronce, se incrementa el índice de asentamientos en poblados fortificados de altura, quedando restos de algunos de ellos, como siempre alrededor de la zona de Los Batanes, y en este caso en la “morra”, existente en la “Piedra de la Molata”, desde la cuál se controlaba uno de los pasos naturales de la meseta hacia el levante español.

Iberos

Hacia principios del siglo VI a. de c., empieza su consolidación la cultura ibérica como resultado del proceso de evolución natural de antiguos pobladores y de la influencia mediterránea.

Entre los siglos IV y III a. de c., la sociedad ibérica llega a su máximo esplendor, enclavando sus poblados en sitios elevados desde los que se seguía controlando los pasos naturales de la meseta al Levante, y concretamente en un paraj e situado frente a la piedra de La Molata que se conoce como El Santo y también en el área de Los Batanes, dónde encontramos restos de cimientos de casas y calles perfectamente configuradas. También quedan visibles los restos de una muralla en forma de media luna con torreones que cerraban el paso al único acceso que tenía desde la llanura del lugar, quedando el resto de la fortificación limitada por cortados que le hacía inexpugnable.

Gran abundancia de cerámica, molinos de mano, y otros utensilios son los únicos restos que se han encontrado hasta el momento y que se sepa, lo que hace pensar en hallazgos importantes, en consonancia con la extensión del poblado cuando en su momento se proceda a las correspondientes excavaciones.

Posiblemente esta ciudad pudo ser la antigua URCESA, en cuyos aledaños se encuentra una necrópolis con sus tumbas excavadas en rocas y completamente expoliadas.

Otras piedras con diferentes dibujos y tallas, entre los que se encuentra una figura humana rodeada de líneas formando un círculo y que podría representar un sol, tal vez ibéricas, que forman parte de un puente de la localidad, permiten especular con la posible existencia de un santuario íbero en esta zona.

Romanos

En esta época la importancia de la zona se potencia con el trazado del camino de Aníbal o Vía Hercúlea, que discurre por términos municipales colindantes al de Alcaraz, situándose el mayor exponente romano en Lezuza, antigua Libidisosa, dónde actualmente se están llevando a cabo unas excavaciones que han dado a conocer parte de la riqueza arqueológica allí existente.

Encontramos en Alcaraz pocos vestigios romanos y principalmente se centran en los puentes que tienen su sello como los de Tablas y La Reina, sobre los ríos Guadalmena y Povedilla, respectivamente, que nos permiten especular con los trazados de vías o calzadas que pasaban por estos lugares y comunicaban con las zonas de Viveros y Villanueva de la Fuente.

Algunos objetos, como una empuñadura de bronce con dibujos que pudo corresponder a un báculo, monedas de cobre y denarios de plata localizados en la localidad es lo único que se nos ha mostrado como posibles restos de estos años de dominación romana, desconociéndose dónde estuvo asentada la ciudad.

Visigodos

Con la caída del Imperio Romano y la llegada de los Visigodos a la península la antigua ciudad romana entró en decadencia.

Durante el reinado del rey Teodomiro la ciudad fue conocida con el nombre de CASTAN o CASTAON, conservándose de entonces un jarrón litúrgico de bronce y que se encuentra depositado en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

También parecen ser de este período algunas imágenes existentes y entre las que se podría encontrar la de “Ntra. Sra. de Cortes”, anotando esto con cierta reserva ya que al estar vestido el icono no se nos ha dado una observación directa de la imagen que tal vez pudo tener su origen en época posterior.

Una tapas de piedra, que se encuentran en la Iglesia de Trinidad, se atribuyen a esta época al presentar dibujos con motivos propios de este periodo visigodo.

Al igual que en la época romana, se desconoce con exactitud donde estuvo el enclave de la ciudad, aunque existan diversas teorías por los restos visigodos encontrados.

Árabes

Los árabes, cuando poseyeron la ciudad en el año 712 cambiaron su ubicación al Cerro de San Cristóbal y transformaron su nombre en AL- KARAZ, cuya traducción del árabe es “el cerezo”, aunque según otra grafía, AL-KARAS significaría “lo consagrado”. Tampoco falta la sabiduría popular que relaciona Alcaraz con alcarraza o vasija de barro.

Tras la caída del califato en 1.031, el Hisn-al-Karas (fortaleza de Alcaraz) pasa a formar parte del reino de taifa de Toledo, y tras su toma por parte de los cristianos en 1086 se engloba en el reino de Sevilla. En 1.091 se incorpora, como el resto de los territorios de Al-Andalus, al imperio almorávide y sobre 1.172 se produce una gran inestabilidad en todo el territorio colindante que depende de la Cora de Jaén , hasta que llega definitivamente su conquista por Alfonso VIII.

En toda esta época solamente dos poblaciones de la actual provincia, Alcaraz y Chinchilla, destacan sobre las demás debido a sus situaciones estratégicas como frontera de tránsito de los cristianos.

Durante estos siglos de su dominación se recibió de ellos una gran influencia que en algunos aspectos todavía perdura en nuestros días, riego por medio de acequias, vocabulario, etc..., otros han desaparecido en su producción, alfombras, cerámica, brocales de pozos, quedando restos de los mismos, y las ruinas de su alcazaba, pero sobre todo, lo que deja la marca de los árabes para siglos posteriores es la elaboración artesanal de alfombras que daría gran fama y prestigio a Alcaraz.

De esta época son los restos del castillo y la Torre de Gorgojí que fue levantada en los últimos momentos de dominación musulmana Ningún otro resto queda en Alcaraz que nos de idea de la presencia árabe en Alcaraz, aunque hasta el momento tampoco se ha hecho un trabajo mínimamente serio de investigación y excavaciones que nos lleve a localizar claros vestigios de asentamientos y tal vez su cementerio.

Como de épocas anteriores también se han encontrado algunas monedas.
No faltan las leyendas, como en casi todos los lugares de dominio árabe, que hacen referencia a tesoros y a los pasadizos que existen en algunas casas de la localidad y que, supuestamente, se comunican y conducen a una salida secreta del castillo.

Cuando fue conquistada la ciudad, a los hebreos no conversos que habitaban en la misma se les entregó la aldea de Solanilla.

Edad Media

Alfonso VIII, rey de Castilla, al año siguiente de la batalla de las Navas, entre los meses de Marzo y Mayo, se situó en el castillo de Atalay o Atalaya, cerca del actual Monasterio de Cortes, poniendo cerco a la fortaleza de Alcaraz, gobernada por Aben-Hamed, declarado años antes valí o rey de Alcaraz, independiente ya del reino de Murcia.

El 23 de Mayo de 1.213 ponen los primeros estandartes sobre los alminares de la Puerta de Granada, al anochecer los estandartes de la Cruz y de Santiago ondean en la fortaleza, haciendo su entrada solemne el rey Alfonso VIII.

Derribaron sus mezquitas, a excepción de la principal que convirtieron en Iglesia Mayor consagrada a San Ignacio que había sido declarado patrón de Alcaraz.
Alfonso VIII dotó a Alcaraz de un fuero basado en el de Cuenca, con inteligentes medidas encaminadas a la repoblación de la comarca.

EL FUERO DE ALCARAZ

A partir de que Alcaraz sea recuperada a los árabes, se procede a la organización del concejo alcaraceño y a su repoblación a fuero de Cuenca concediéndolo Alfonso VIII por estas fechas como Fuero de Alcaraz.

Los sucesores del rey confirmaron este derecho local hasta Alfonso X, quién otorgaría Fuero Real en 1.256, como hizo con otras poblaciones. Sin embargo, los concejos disfrutaban ya de un derecho propio más privilegiado, por lo que el monarca se vio obligado a confirmarles sus fueros antiguos. Así lo hizo con Alcaraz en 1.272.

El concejo alcaraceño, unos años más tarde tomó la decisión de trasladar este fuero latino a la lengua romance, labor que concluyó Francisco de Uceda el 25 de Febrero de 1.296.

La importancia del alfoz de Alcaraz es tan grande, lugar estratégico a un paso de tierra de moros, situada entre la sierra y la mancha, y junto a los reinos de Aragón y Murcia, que justifica por sí mismo los intentos de los nobles para apoderarse de él los siglos XIV y XV.

En 1.470 el rey entregaba la ciudad al Marqués de Villena. Cinco años después los habitantes de Alcaraz tomaron las armas y pusieron cerco a la fortaleza contra el Marqués de Villena, siendo la primera ciudad que se levantaba en armas a favor de los Reyes Católicos en su lucha por el trono de Castilla contra Juana la Beltraneja, sobrina de la reina Isabel, a la que apoyaba el referido Marqués.

Cada una de las partes mandó un ejército para dominar la situación, venciendo los Reyes Católicos y entrando en la ciudad el 10 de Mayo de 1.475. Cinco días después los Reyes autorizaban el derribo de las murallas de la fortaleza para que ningún señor pudiera adueñarse de los destinos de la ciudad.

Terminada la guerra, Alcaraz recupera casi todas las poblaciones que habían sido dadas al Marqués de Villena, no recuperándose las dadas a Pedro Manrique por haber luchado en el mismo bando.

Los Reyes Católicos le conceden el título de Leal y Noble, visitando la Reina Isabel la ciudad en 1.495.

En el siglo XVI la ciudad llega a su máximo apogeo y esplendor en artes y letras, siendo sus representantes cumbres el Bachiller Sabuco y Andrés de Vandelvira.
Entre los siglos XVI y XIX, los distintos pueblos que formaban el antiguo alfoz de Alcaraz se fueron independizando, hasta que a raíz de la creación de la provincia de Albacete en 1833, se formaron los diferentes municipios que tenemos ahora en la comarca de Alcaraz.

La importancia medieval de la ciudad justifica sobradamente la leyenda que hay en su escudo: “ Cabeza de Extremadura y Llave de toda España”.

 

 

 

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